Mi periodo de prácticas:
Comenzó en el momento que tuve que decidir el centro al que debía ir. La razón que me llevó a elegir el Centro Fernando de Rojas fue por ser un centro de referencia motórica. Nunca he tenido un acercamiento ha este tipo de personas y realmente me apetecía hacerlo, ver como trabajan, se desenvuelven en la vida diaria…
Comenzó en el momento que tuve que decidir el centro al que debía ir. La razón que me llevó a elegir el Centro Fernando de Rojas fue por ser un centro de referencia motórica. Nunca he tenido un acercamiento ha este tipo de personas y realmente me apetecía hacerlo, ver como trabajan, se desenvuelven en la vida diaria…
La
elección resultó ser la aceptada al encontrarme totalmente aceptada e integrada
en el centro. Esto fue debido a la excelente acogida por parte del personal
docente y no docente. Pude entablar conversación con la mayoría de profesores y
beneficiarme de su aprendizaje y experiencia.
Personalmente,
creo que me adapté muy bien al centro y al aula en general (niños y tutora), en
la que descubrí diferentes personalidades y características entre los niños.
Con los niños intenté no mostrar ningún favoritismo, aunque si debo reconocer
que unos/as se hacían querer más que otros.
La
tutora y yo mantuvimos, como ya he dicho, una relación muy buena y ella
colaboró activamente conmigo, llegando a intercambiar sensaciones y
experiencias vividas con el alumnado. Como madre de dos hijas que también están
estudiando es consciente de lo importante que es apoyarnos, valorarnos y hablar
no sólo sobre el ámbito educativo. Noté como se preocupaba por mi futuro, me
explicaba la situación que nos iba a tomar vivir e incluso me daba consejos
orientativos que le agradecí muchísimo (estudia ingles me repetía
constantemente).
Otro
aspecto positivo de mi tutora es que se preocupó por mi integración en el
Centro y porque los alumnos me viesen como a una profesora y no como a una
“señorita de prácticas”. Un aspecto negativo que tengo que destacar de mi
tutora es que muchas veces no me decía lo que hacía mal. En mi opinión,
cualquier alumno acepta una crítica constructiva o algún consejo. Y por eso le
repetía constantemente, -Mercedes dime lo que hago mal, o lo que puedo mejorar.
Otro aspecto negativo que en un principio noté fue como se aprovechó de mi
presencia para ayudarle a realizar gran o total parte del material necesario
tanto para el día a día del aula o incluso para los disfraces. Pero realmente
de esta actividad saqué mucho provecho porque vi el gran esfuerzo que conlleva
esta profesión. Para ser unas buenas docentes hay que elaborar material
ingenioso y no es fácil, hay que invertir mucho tiempo, trabajo y horas para
conseguirlo. Además, mencionar que después de terminar cada material me
agradecía mucho mi ayuda y colaboración, y más especialmente los niños a la
hora de realizar las actividades.
Para
finalizar, solo me queda expresar aquí las gracias a mi tutora por acogerme en
el aula, enseñarme tantísimas cosas: recursos, estrategias, murales… El último
día ya le expresé todo esto a ella. También a mis alumnos, les expliqué que
gracias a ellos había aprendido muchísimas cosas, ellos me expresaron todo lo
que les había enseñado y me dieron las gracias. Pero de verdad reflexionando
ahora en casa creo que yo he salido la gran aventajada de esta experiencia
beneficiándome de los conocimientos de la tutora, demás profesores, alumnos,
compañeras…
Por
último pero no por ello menos importante dar las gracias a “mis alumnos” que
SON LOS MEJORES, darles las gracias porque han sido los que han
hecho que yo llegue hasta aquí y no pierda la ilusión por aprender, y menos
todavía por la elección de esta carrera.
Siempre os recordaré.
Estoy totalmente de acuerdo, Lorena.
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